Buenos propósitos

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Entre los buenos propósitos que me he hecho a mí mismo para este nuevo año está el recuperar un poco mi maltrecha vidilla cultural. Y es que, si olvidamos los conciertos, apenas he pisado cines, teatros o museos últimamente, y eso no puede ser.

Precisamente uno de mis mejores amigos está esclavizado por su vida cultural. Uno ya sabe de antemano que es casi imposible localizarle de 6 de la tarde a 11 de la noche, porque el hombre anda a esas horas devorando el último ciclo de cine indo-paquistaní de la filmo, o está perdido en alguna librería, galería de arte o teatro alternativo. Una conversación típica entre nosotros:

- Oye, qué tal unas birras este viernes? - Uf… es que no sabes la semana que llevo. Ayer vi dos pelis en la filmo y después tuve que ir corriendo para llegar a tiempo al concierto de ese músico nigeriano tan interesante del que te hable… Estoy destrozado y sin blanca! - Es que no tienes medida… En mi caso se trataría de llegar a un saludable punto intermedio entre esto último y mi lamentable estado vegetativo actual, entre otras cosas porque tampoco tengo tiempo (ni dinero) para tanto ajetreo.

Para empezar, me hago el propósito de visitar cuanto antes esta exposición: “La fotografía, entre la historia y la poesía”. Se trata de una selección de 300 fotografías de la colección FNAC, una de las más importantes del mundo, y se podrá visitar en el Muvim de Valencia desde el 13 de enero hasta el 3 de abril. Por lo visto, se trata de una exposición bastante didáctica, apta para novatos en el mundillo de la fotografía como yo.

De todas formas, no nos engañemos: mi perdición seguirá siendo el pop. Ya estoy contando los días que quedan para el concierto del gran Elvis Costello.