Experiment in terror

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Esta tarde voy al dentista. Oh! Conmoción! Terror! Pavor!

Y no es que yo me ponga nervioso fácilmente ante este señor que se empeña en escarbar en mis entrañas… es él el que me sorprende cada vez que me relajo con un nuevo y endiablado artilugio. Sí señor: la odontología, o como poner las nuevas tecnologías al servicio del lado oscuro.

La última vez me tuvo con la boca abierta durante 4 horas para sacarme la muela del juicio. En principio, lo de hoy sólo es una revisión rutinaria… en principio.

Prometo sobrevivir para poder continuar mi ya dilatada relación de amor-odio con este señor.