Mi experiencia con Paquito

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Desde hace unos días hay un nuevo miembro en la familia llamado Paquito. Paquito es un ordenador Intel Dot Station que llegó a mis manos por el módico precio de 60 euros. Claro que el Paco no es un ordenador cualquiera: cuenta con un procesador Celeron a 300 Mhz, 128 Mb de RAM, disco duro de 10 Gb, red, módem… y no tiene ni unidad de CD ni disquetera, pero sí 3 puertos USB en los que se le puede conectar de todo.

Es un aparato bastante apañao. Exteriormente, se parece al iMac original de Jonathan Ive y por eso a alguien se le ocurrió bautizarlo como “Paquito” que suena como “Macintosh” pero más castizo.

El ordenador es uno de los PCs tontos procedentes de aquel fallido experimento de AOL y el Banco Santander, AOL Avant, por el que se alquilaba un terminal para conectarse a internet por 3000 pesetas al mes. Aquello fue un rotundo fracaso y hoy todavía se pueden encontrar paquitos de segunda mano en foros y tiendas de informática en internet.

En todo caso, lo mío con el paquito no ha sido un “comprar y listo”. Más bien, se ha convertido en una odisea de la que todavía me sorprende que el cacharro haya salido vivo! Para empezar, el aparato me llegó a casa con un sistema operativo basado en linux preinstalado, que sólo permitía conectarse a Internet a través de AOL Avant. Como AOL Avant ya no existe, el aparato no servía para nada. Un bonito florero, eso sí. Cualquiera pensaría ahora que la cosa era tan simple como instalar otro sistema operativo… y de hecho, sería lo lógico si no fuera porque la BIOS del aparato estaba bloqueada y sólo permitía ejecutar la porquería esa que llevaba preinstalada.

Afortunadamente, y gracias a la ayuda de los foreros de VegaZone (portal especializado en el reaprovechamiento de los paquitos), pude solucionar el problema. De forma superficial, el proceso consistió en:

  • Desmontar el paquito. Tarea complicadísima. Decenas y decenas de tornillos, cables sueltos que después uno no sabe dónde van… Eso sí, ahora sé que existen los tornillos de torx con tetilla interna. Lo que aprende uno por ahí…
  • Una vez desmontado el monstruo, extraemos el disco duro
  • Pincho el disco duro a mi ordenador (el bueno, vamos) y vuelco una imagen de Red Hat Linux 9 preparada para el paquito. Este es el único S.O. que alguien del foro consiguió que funcionara sin desbloquear la BIOS.
  • Conecto de nuevo el disco duro al paquito y compruebo que el sistema arranca.

En este punto del proceso, ya tenía un sistema operativo completamente funcional instalado, pero los problemas eran tantos (he dicho ya que odio la Red Hat?) que a los pocos días tomé la decisión de arriesgarme intentando desbloquear la BIOS para poder instalar algún S.O. más manejable. Así pues, seguimos:

  • De nuevo, procedo a desmontar el paquito (esta vez no me sobraron tantos tornillos y lo conseguí en apenas media hora)
  • Haciendo malabarismos, con todo desmontado y la placa base al descubierto, pero con el monitor y la fuente de alimentación conectados, pongo en marcha el paquito
  • Ejecuto un programa de flasheado de la BIOS que Latas (un miembro del foro) se ha currado para la ocasión, mientras cortocircuito el chip de la BIOS durante 10 segundos. Como comprenderéis, esta era la parte arriesgada del proceso. Podía pasar de todo: que el ordenador se fundiera, o que me fundiera a mí con una descarga :P. Increíblemente, todo sale bien. Y a la primera
  • Tras comprobar que el programa ha flasheado correctamente la BIOS, extraigo el disco duro y lo pincho en mi ordenador.
  • Instalo el S.O. de las ventanitas en su versión Millennium. Sí, sí.. ya sé que ese S.O. es una gran patata… pero por alguna extraña razón, y esta es una opinión generalizada entre los foreros de VegaZone, es el S.O. que mejor se adapta a los paquitos (hasta ahora no he tenido ni un sólo pantallazo azul)
  • Vuelvo a colocar el disco duro en el paquito y finalizo la instalación del güindous
  • Monto el paquito (a estas alturas, ya casi no sobran tornillos)
  • … Y ya tenemos un ordenador completamente funcional :D

Podéis ver todas las fotos del desguace en el fotoblog. Y creedme: he resumido el proceso. La cosa nos llevó a mí y a Bálsamo (uno de mis compañeros de piso) dos tardes de pelea con el cacharro… Todavía me pregunto cómo conseguimos que todo funcionara.

Y realmente merece la pena tanto esfuerzo? Bueno, en el fondo ha sido algo de lo más entretenido… y el resultado final ha sido satisfactorio: nunca habría imaginado que podría llegar a alegrarme tanto el hecho de ver aparecer en un monitor la imagen de bienvenida del güindows! Además, con el paquito (y el software adecuado) se puede hacer casi de todo. Lógicamente, no puedo utilizar programas de CAD/CAM o de modelado en 3D, pero sirve perfectamente para conectarse a internet, ofimática, escuchar MP3, ver pelis en DivX y hasta para pintarrajear con el CorelDRAW! Ya hace unos cuantos días que lo tengo a prueba, y estoy muy contento con él. A partir de ahora, lo usarán como segundo ordenador en casa de mis progenitores :)

Eso sí, puedo prometer y prometo, que bajo ninguna circunstancia volveré a desmontar un paquito! Todavía me sobran 10 tornillos que no sé dónde van…