Un teclado óptimo

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Uno de los gadgets que mayor expectación ha causado en los últimos días es un teclado. Eso sí, no es un simple teclado. Probablemente ya habréis leído algo sobre él en otros muchos blogs (microsiervos, xataka, alt1040, superporcel…). Y micrographic, en un alarde de originalidad, también va a hablar del cacharrillo de marras (qué queréis! es verano y no hay muchos más temas sobre los que discutir).

Para los pocos que no se hayan enterado todavía, Optimus es un prototipo de teclado “contextual” que adapta sus teclas al programa que se esté ejecutando en cada momento, además de admitir todo tipo de personalizaciones por parte del usuario. ¿Os podéis imaginar todas las ventajas que puede aportar? Para los torpes como yo, que somos incapaces de memorizar todos los atajos de teclado del Photoshop, sería la solución ideal! Y en cualquier ambiente de trabajo podría hacer que la productividad aumentara de forma muy importante. Por eso, los 300 $ que se barajan como posible precio de lanzamiento no me parecen excesivos. Los que se sientan delante de un monitor 8 horas al día lo van a rentabilizar en muy poco tiempo. En cambio, si sólo se utiliza el PC para navegar y jugar a los Sims, está claro que es un capricho.

300 $… más o menos, eso es lo que cuesta montarse un PC clónico medio decente hoy en día. No un maquinón, pero sí un ordenador suficiente para el común de los mortales. Así que una vez más, queda claro que lo que distingue a un buen ordenador de otro no tan bueno ya no es que monte una placa base o un procesador determinado: son los periféricos, los componentes que interactúan directamente con el usuario, los que hacen que se sienta cómodo frente a la pantalla. En el fondo, se trata de una cuestión de ergonomía (física y psíquica), y por la pinta que tiene, Optimus no va a defraudar a nadie en ese sentido.