Vaio Pocket vs iPod Nano

· ·

Este blog no es Xataka ni pretende serlo, pero lo cierto es que en este último mes he tenido un par de reproductores de MP3 competentes en mis manos y me ha dado por hacer una pequeña comparativa con los pros y contras de cada uno. Los aparatitos en cuestión: el Sony Vaio Pocket y el Apple iPod Nano.

La historia comienza a principios de diciembre cuando hice una visita de lo más inocente a un conocido centro comercial francés (cuatro letras: empieza por f y termina con nac). Es un lugar muy peligroso, sobre todo si entras con dinero: esa gente lo tiene todo pensado para seducirte y obligarte a consumir! Aunque he de reconocer que yo soy un tipo fácilmente seducible… Bueno, que me desvío del tema: allí tenían una última unidad a la venta del Sony Vaio Pocket. Es un reproductor con disco duro de 20 Gb que ya está descatalogado, y lo que tenían allí era una unidad de exposición que tenían rebajada de 390 a 160 euros. En un primer momento, no me abalancé sobre él porque el aparato tenía un gran inconveniente: sólo reproducía ATRAC3, un formato de compresión de audio propietario de Sony. La cosa puede no parecer demasiado importante si sólo se tienen almacenadas en el ordenador un puñado de canciones, pero si lo que tienes son 80 Gb de MP3 que tendrías que convertir forzosamente a ATRAC3, la cosa cambia. Después de una pequeña consulta telefónica a un amigo, me entero de que el firmware del Vaio Pocket es actualizable y que con la última versión reproduce MP3 directamente, así que no me lo pienso más y tiro de Visa Plátano para quedarme con el cacharro, convencido de que me llevaba a casa un auténtico chollo.

Lo que no se esperaba el pobre Vaio Pocket es que me iban a regalar un flamante iPod Nano a los pocos días… tuve suerte de que no hubiesen pasado todavía 15 días, así que lo pude devolver al centro comercial sin dar más explicaciones. Eso sí, antes pude probarlo a fondo y extraer mis propias conclusiones.

Puntos a favor del Vaio Pocket: muchos e importantes. Un acabado impecable (plásticos de calidad y metal cromado), una calidad de sonido impresionante, un disco duro de 20 Gb que cunde como uno de 30 (el secreto está en el ATRAC3, que al final resultó ser un formato de audio muy versátil y con un ratio de compresión espectacular), un manejo bastante intuitivo (el touchpad del Vaio Pocket no está a la altura de la ruedecita de Apple, pero es cómodo y práctico), una pantalla a color enorme… Tal vez sea un aparato un poco pesado y aparatoso, pero siempre dentro de límites razonables, y por lo demás tiene un diseño industrial intachable.

Puntos en contra del Vaio Pocket: sólo uno, pero suficiente para ahuyentar a cualquier posible comprador. Parece ser que en Sony no se han dado cuenta todavía de que un reproductor de MP3 no es sólo un walkman que funciona sin cinta: es un periférico informático que tiene que sincronizarse a la perfección con un PC o con un MAC. El software de Sony es un auténtico desastre. Para empezar, es Windows-Only. Olvídense de conectar el Vaio Pocket a un ordenador con Linux o Mac OSX, porque se van a quedar con las ganas. Pero es que utilizar el software que trae para Windows es una tortura! Sonic Stage (que así se llama el engendro) se cuelga, de media, cada 5 minutos, y es incapaz de transferir más de dos albums completos al Vaio Pocket sin dar problemas. Además, tiene detalles graciosos como el de consumir unos 200 Mb de RAM, con lo que si tienes un ordenador modesto puedes ir despidiéndote de utilizar con cierta soltura el programita de marras. En resumen, desesperante. Los usuarios de la última hornada de MiniDisc saben de lo que les estoy hablando, y lo peor es que Sony no rectifica: sus últimos modelos siguen utilizando este software, y tienen en fase beta uno nuevo que se llama Sony Connect (a primera vista, un clon cutre de iTunes) y que, por lo visto, supera en inestabilidad al Sonic Stage.

Me parece increíble que una empresa como Sony arruine un buen producto por un detalle así. Tan difícil es crear un software competente? Ni siquiera necesitaban un reproductor completo: con un plugin para que el Vaio Pocket funcionase con el Media Player, el MusicMatch o cualquier otro reproductor, habría sido suficiente.

Con el iPod Nano todo fue mucho más sencillo: es un aparato que roza la perfección. Pequeño, cómodo, manejable… y lo cierto es que 4 Gb son más que suficientes para cualquier persona. Únicos detalles en contra: la ya conocida fragilidad de la carcasa (imprescindible conseguir una buena funda de silicona nada más comprar el Nano) y la calidad de los auriculares, que no son nada del otro jueves (tendré que pedirle al Ratoncito Pérez que me traiga unos Sennheiser para mi cumpleaños).

En resumen, si estábais pensando pedir a los Reyes un reproductor de MP3, no perdáis el tiempo y encargad un iPod. A la larga, lo agradeceréis.